Ir al contenido principal

FemFrame

Marc teòric

Feminist HCI

Feminist HCI quiere transformar esta disciplina poniendo en el centro la justicia social, la diversidad de voces y la equidad. Se da voz a colectivos a menudo excluidos de los procesos de diseño, se visibiliza la diversidad de experiencias humanas y se transforma la forma en que las interfaces y servicios tecnológicos se imaginan y construyen.

Abreviatura Feminist HCI
Origen y contexto

Surge del reconocimiento de la influencia de género en la tecnología en los años 80 y está formalizado por investigadoras como Shaowen Bardzell, quien en 2010 propuso marcos para incorporar el pensamiento feminista en la práctica del HCI.

Principios

El diseño tecnológico no es neutro y puede perpetuar sesgos sociales.
Es necesario reconocer el conocimiento situado y la pluralidad de voces.
La participación, la ética y el cuidado deben ser pilares del diseño.

Feminist HCI es un marco crítico y ético-estético que ofrece una agenda teórica para repensar la Interacción Persona-Ordenador desde una perspectiva feminista, poniendo en el centro la pluralidad de experiencias, la participación y el cuidado.

Componentes

Principios fundamentales : pluralismo, participación, abogacía, ecología, corporalidad, autorrevelación.

Influencias teóricas : epistemología feminista del conocimiento situado.

Roles : diseñadores/as e investigadoras/es implicados/as como agentes reflexivos.

Guía de funcionamiento

    1. Analizar críticamente el contexto sociocultural y las estructuras de poder presentes en la tecnología.

    1. Implicar activamente a las personas usuarias como colaboradoras, no sólo como objetos de estudio.

    1. Diseñar por y con la diversidad, atendiendo a corporalidad, emociones y contextos particulares.

    1. Facilitar la personalización y autodefinición por parte de las usuarias

Ventajas
  • Introducción de una mirada crítica y reflexiva en el diseño tecnológico.
  • Mayor inclusividad y representación de colectivos diversos.
  • Promueve la corresponsabilidad ética en los equipos de diseño e investigación.
  • Favorece la inclusión como parte integral del proceso de diseño.
Limitaciones
  • Puede ser complejo aplicar si no hay conocimientos previos en feminismos o justicia social.
  • El riesgo de “simplificar” el marco y caer en tokenismo (inclusión superficial y simbólica de personas pertenecientes a grupos minoritarios o discriminados, a fin de aparentar diversidad o inclusión sin que exista un compromiso real con la equidad y la justicia)
  • Puede exigir más tiempo y recursos para garantizar la participación real.
A tener en cuenta

No ofrece un procedimiento paso a paso, sino más bien un conjunto de principios y valores. Su éxito depende de la capacidad crítica y reflexiva de los equipos y la voluntad real de integrar diversidad en el proceso de diseño. Conlleva un cambio de mirada cultural y política, no sólo técnica.